Lluís Llach presenta su último disco  “i.”


Lluís Llach termina su carrera artística después de 40 años con la publicación del disco "i.", con el cual ha señalado que “no quiero despedirme ni llorar, sino mostrar mi último trabajo ". Con este último trabajo, definido por el cantautor como "próximo y crudo" y que despertará “un sentimiento de verdad” a quienes lo escuchen, recoge tres viejas canciones e incluye un antiguo tema inédito y seis nuevos y recientes más, que son la base de la actual gira homónima, que acabará el 24 de marzo de 2007 en su pueblo natal, Verges. El cantautor ha elegido para su último disco las diez canciones con las cuales se siente más vinculado y las ha grabado en un estudio de Girona como se es tratase de un recital en directo para “cazar el ambiente de los ensayos, su frescor, pese que a ser un reto para los productores”, tal como él mismo ha reconocido en la presentación del disco. Las cinco nuevas melodías son “variadas” y su composición ha dependido de aquello “que ha percibido personalmente, del entorno que me rodea y del comportamiento o la esperanza política ".
 
Llach abre su nuevo disco con “A poc a poc”, un tema que compuso inspirándose en “el viacrucis y crucifixión del Estatut" durante el proceso de desarrollo y aprobación del nuevo Estatut catalán. Sobre el mismo tema, versa también “Tossudament alçats”.

Lo sigue uno de sus clásicos, “Tinc un clavell per tu”, al cual ha cambiado la letra para presentar una versión más “clásica y afrancesado”. Las otras dos canciones ya conocidas son “Jo hi sóc si tu hi vols ser”, con nuevo arreglos, y “Geografia”, que cierra el álbum y que su autor ha definido como su “mapa de carreteras personal de ética que desde hace años intento seguir”.

”i.” incluye una cuarta canción antigua, pero que nunca llegó a editar y que Llach ha interpretado pocas veces, “El dia”, que compuso en la década de los 70. En ella se pueden escuchar palabras como miedo, muerte o pueblo con “un significado en aquel momento”. También encontramos seis de nuevas, como "Sempre queda un fil", fruto de "la fuerte tensión emotiva" a la cual se vio sometido en el momento de componer la banda sonora de la película "Salvador", de Manuel Huerga,  hasta el punto de producir canciones “al margen de si encajaban bien o no con la película".  Llach conoce a las hermanas de Salvador Puig Antich desde hace años y ha mostrado admiración por su "fuerza, lucha y esperanza" que la ha ayudado a “no esconderse". Ellas hicieron de "cordón umbilical" y le transmitieron “todo el amor familiar durante sus últimos días ", y con este tema ha querido reflexionar sobre “qué sucedió después del drama, de sus sentimientos y como se rompió o se mantuvo el cordón que los unía”.

El cantautor ha indicado que no podía dejar su carrera artística sin rendir un último tributo a su amigo y poeta Miquel Martí i Pol con "Sabessis bé/MMP", un tema inspirado en la música popular brasilera que tanto adoraba el poeta de Roda de Ter.

Asimismo,  en "i." Llach traduce una canción del francés al catalán, "Fins quan i per qui", un tema de Barbara, "una locura que el buen gusto no me perdonará nunca” , explica, pero que le sirve para rendir homenaje a gente que no lo necesita, que nunca lo busca " como esta cantante de la “Chanson”. En este sentido, también se un homenaje al grupo con el cual empezó a cantar en 1967, Els Setze Jutges, y que empezó un movimiento cultural, identitario y antifranquista muy importante que las instituciones públicas no han reconocido nunca.

Llach con este trabajo quiere "acabar con fuerza creativa porque es una muestra de respecto al público, si bien ha reconocido sentirse muy emocionado durante los aplausos que le rinden en los conciertos porque ya se acerca el último.




































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